Llegaste a mi vida,
cuando el sol se perdía en el ocaso
llevándose a las sombras
la claridad de mi alma.
Oquedad lóbrega amamantaba mi espíritu en sordidez eterna
que arrebataba.
Anclaste en mi vida
como pausa inusitada rebosante de dulzura,
inexperto, sereno me abrazaste
y lejano sentí el frío hundirse en retiro…
Te amo. ¡Amo nuevamente!
El sol amenaza consumirme en su fuego, la pasión llega sin invitarla y se queda en lo profundo de mi alma.
¿Qué ha pasado?
¿Dónde soltaste mi mano?
¡Traidora senda te cobija!
Vehemente te envuelve en rápidos suspiros, ¡no te alcanzo!
El habla, en el silencio se esconde y la fortuna abandona mis pasos.
Observo diluirte en las tinieblas como un soplo,
con mi alma oscura transito lentamente y miro
desde mis cuatro paredes
el mundo derrumbado;
araño la tierra muerta caprichosa
en su silencio, no hay respuesta.
Ciega…
¿No sé dónde está mi norte?
Vacíos mis ojos te buscan.
Abatida agonizo.
Retomo mansamente mi soledad abandonada...
🔹️🔹️🔹️🐝
No hay comentarios:
Publicar un comentario